Ir al contenido principal

VIENA EN NAVIDAD

Llegamos a Viena en época de Navidad en excursión de un día desde la ciudad de Bratislava en Eslovaquia. Cuando planemos este viaje, Viena estaba desde el principio en nuestros planes, pero decidimos visitarla sólo un día y no dormir allí, aprovechando el hotel barato donde nos alojábamos en Bratislava.
La ciudad es muy cara y bastante turística, aunque como era invierno no había demasiados turistas, pero sí eran notables. Fue muy acertado visitar Viena en Navidad por su exquisita y elegante decoración navideña.


Preciosa decoracion navideña en las calles de Viena

En Viena intenté hablar alemán siempre que tuve ocasión, pero como en la mayoría de ciudades de habla alemana muy turísticas, la contestación me volvía en inglés y eso me sienta muy mal.
El tren desde Bratislava a Viena tarda una hora justa y los trenes desde ambas capitales son muy frecuentes. Aunque sabíamos que un día era muy justo para una visita a Viena, aprovechamos a ver el máximo que pudimos de la ciudad. Llegamos a la estación central de trenes de la capital austriaca que está en el centro de la ciudad y nos movimos caminando. La ciudad es grande, pero el centro de la ciudad se puede visitar a pie. Como era pleno invierno, todo el pavimento de la ciudad estaba con hielo y había que andar despacio porque era fácil resbalarse y caerse.

Calles de Viena con hielo y nieve

La ciudad de Viena hoy en día es testigo de toda esa gran época pasada que vivió en el siglo XVIII donde afloraron la mayoría de sus edificios barrocos acompañados de un gran auge de la cultura musical clásica y donde más ha quedado reflejado es en la arquitectura de la ciudad. 


Placita en casco histórico

Empezamos visitando el palacio Belvedere, que data el 1700 y sus inmensos jardines. El palacio es  muy grande y se extiende en parte del barrio Ring (llamado así por formar como un anillo de grandes palacios). Este palacio servía de residencia de verano de los antiguos reyes y contiene jardines barrocos, cascadas y terrazas en tres niveles. Actualmente en su interior alberga museos. Las fuentes congeladas de los jardines y el césped nevado, le quitaba belleza al paisaje de los jardines de los palacios. Si se visita la ciudad en pleno invierno como hicimos nosotros, hay que hacerse a la idea de que el paisaje alrededor de los palacios es un poco parco y tratar de imaginarlo como seria en primavera o verano.

Palacio Belvedere en Viena

Caminando por la centro, la Stepahnplatz es la plaza donde se ubica la catedral. Tuvimos mala suerte ya que estaba toda por fuera en restauración y no pudimos disfrutar de su magnífica fachada. Esta plaza es el centro del casco histórico de la capital. La catedral tiene el mismo nombre que la plaza, catedral de San Esteban y se sitúa justo en el centro de la plaza. Los edificios que rodean esta plaza tienen un estilo de reconstrucción rápida denominada post bélica. 
El interior de la catedral se trata de una catedral gótica muy común, la verdad no le vi nada de diferente que me llamase la atención.


Catedral de Viena

Lo que realmente impresiona paseando por la ciudad de Viena son sus edificios antiguos mastodónticos dentro de una ciudad moderna y que se encuentran perfectamente combinados con largas y anchas avenidas típicas de una capital. Por ejemplo, el maravilloso Palacio-castillo Hofburg o de la corte, que tiene una extensión de 240000m cuadrados y así se planta en mitad de esta moderna ciudad, o mejor dicho, la moderna ciudad se adaptó al mastodóntico edificio.
El monumental palacio de Hofburg consta de jardines, edificios y plazas aparte de prolongarse con otros edificios de museos. Dentro de estas inmensas instalaciones también se encuentra la famosa Escuela Española de Equitación, la escuela de equitación más antigua del mundo. Se trata de la escuela más famosa de equitación del mundo con caballos cruzados entre caballos españoles, árabes y bereberes, con la peculiaridad que nacen de color negro y se vuelven blancos cuando maduran. Nosotros no visitamos nada de este palacio, pero en concreto para este espectáculo es dificilísimo conseguir entradas.


Palacio Hofburg en Viena

Alrededores palacio Hofburg

Cerca de este palacio encontramos el Ayuntamiento de Viena. Es un edificio de estilo neoclásico y para mi peculiar, ya que no parece un Ayuntamiento, sino una iglesia, me llamó mucho la atención. El edificio me pareció muy bonito.
El anillo de oro (el ring) está formado por grandes edificios y palacios, entre ellos, además del palacio de Belvedere y Hofburg, también destacan otros como son el edificio de la Opera Nacional, el Palacio Todesco, el Teatro, el Parlamento y los edificios de las universidades entre otros, todos ellos reflejan el poder de la burguesía del s XVIII.

La plaza de Freyung es una plaza triangular donde confluyen los ambientes de las calles que le rodean: edificios políticos, bancarios y universitarios. Esta plaza tiene el palacio Ferstel con una impresionante entrada tipo egipcia y en medio de la plaza se encuentra la fuente de Austria, en recuerdo de los tiempos gloriosos a su poderoso Imperio Austriaco.

Ayuntamiento de Viena

Una de las iglesias que destaca mucho caminando por la ciudad es la iglesia de San Carlos. Contiene una gran cúpula redonda y este es el edificio barroco más importante de la ciudad. Lo que más llama la atención de esta iglesia es que tiene dos columnas trajanas que enmarcan la fachada.
La zona peatonal del centro de Viena es la parte más transitada de la ciudad con las mejores galerías y restaurantes donde se exhibe un selecto comercio de tiendas pequeñas y especializadas.
Lo que me encantó de la ciudad fue su preciosa decoración navideña. Era una decoración con mucho estilo y muy elegante consistente en que por las calles peatonales colgaban autenticas bolas gigantes de colores rojo navideñas y en especial, en una de las calles principales colgaban inmensas lámparas súper elegantes con forma de bombilla. Una decoración muy elegante, para una ciudad elegante.

Iglesia de San Carlos en Viena

Preciosa decoración navideña en las calles de Viena

Las orillas del rio Danubio para mí son raras, ya que no están decoradas por espectaculares edificios barrocos a sus orillas ni puentes míticos, como yo lo imaginaba. La zona de Danubio es más bien de construcciones modernas y eso decepciona un poco.

Aunque el paseo por la ciudad me gustó, no me acabó de convencer del todo la ciudad de Viena, no le llegué a ver su encanto, la encontré más bien parca, sosa y muy gris. Eso sí una ciudad con mucha historia y muy elegante. Quizá el ser invierno le dio ese toque más gris, tendría que volver a visitar la ciudad en primavera o verano.

Por la noche volvimos a Bratislava  donde teníamos nuestro alojamiento.

Comentarios

  1. q frío y cuanta lluvia

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si, pero lo peor era que te podias resbalar por el hielo, aun asi la ciudad estaba preciosa..

      Eliminar
  2. ¡Qué ciudad más bonita! Los edificios son de lo más elegante. Este viaje siempre lo he postpuesto por la fama de cara que tiene Viena... pero definitivamente, se ha de visitar.... con mejor temperatura. Seguro que cambias de opinión y ela encuentras más acogedora

    ResponderEliminar
  3. Si seguro que si, Diego, no dejan de ser apreciaciones de un viaje corto y muy puntual!! Gracias por comentar en mi blog

    ResponderEliminar
  4. Que lidisimo!! Ahora me están tentando nuevamente con Viena jaja!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Mirta, bueno de eso se trata, de que pique el gusanillo del viaje! Un saludo

      Eliminar

Publicar un comentario