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ALTIPLANO BOLIVIANO: LA PAZ Y LAGO TITICACA

Llegué a a paz en autobús desde Perú pasando por las islas de Copacabana y el lago Titicaca. Pasamos la frontera Perú-Bolivia en la ciudad de Desaguadero, que el nombre le hace mención a lo que es este pueblo frontera. Estuvimos parados varias horas, nos sellaron los pasaportes y atención, porque sólo me daban un mes de estancia. Realmente no me importaba, no necesitaba ese tiempo, pero las fronteras terrestres cada vez se cierran más a este tipo de viajero mochilero que entra por tierra y deja poco dinero. 


Antes de llegar a la capital, me deleité con un bonito paisaje del lago Titicaca y de los Andes.

Paisaje desde el autobus al pasar la frontera

En la Paz Me quedé en un hotel del centro "Hostal la Avenida" que me recomendaron unas chicas bolivianas en el autobús.
Tenía grandes expectativas de la ciudad, me habían hablado de que la ciudad estaba rodeada de Andes y que parecía que los tocabas, me decepcionó un poco bastante, ya que al estar en altiplano, ves las montañas muy de lejos, realmente me esperaba otra cosa.

La Paz Presume de ser la capital más alta del mundo y es que está situada a casi 4000 metros de altitud, en mi vida había estado a esa altitud. Aquí no sufrí mal de altura  ya que venía aclimatada de mi estancia en Cuzco. Los dos días que estuve en la capital me la recorrí toda, la mayoría andando.

De nuevo al igual que en Perú, todo lo más interesante se encuentra en la Plaza de Armas, así que allí me dirigí en mi primera visita a la ciudad. 

Centro de la Paz
Allí se encuentra el Palacio de Gobierno de arquitectura renacentista. En este palacio es donde trabaja el actual presidente del gobierno.
En la misma plaza también se encuentra la iglesia de San Francisco de estilo barroco y con un interior que destaca un retablo de madera y oro. La catedral Nuestra Señora de la Paz, también en la Plaza de Armas, es neoclásica y muy grande.

Plaza de armas y palacio de gobierno de la Paz
Vista esta parte más importante de la ciudad, ahora quedaba centrarme en cosas más secundarias. Paseando por el centro llama la atención el Teatro Municipal de estilo clásico, el más antiguo de la ciudad y un mercado llamado de las Brujas que es artesanal y turístico.

Subí en taxi a uno de los cerros que tiene la capital donde hay unos miradores desde los que se puede divisar toda la ciudad. Aquí arriba esperaba encontrarme más de cerca las ansiadas montañas, pero no, mi vista se deleito con puros edificios de cemento y hormigón. Me sentí como que tenía el síndrome de Heidi por querer ver las ansiadas montañas.


Vistas de la ciudad de la Paz y los Andes desde uno de sus cerros

Bolivia es un pais muy barato, se podía comer en el centro de la Paz por menos de dos euros, coger un taxi veinte céntimos de euro…etc. Yo iba encantada haciendo cuentas y hasta te da la risa de lo que vas pagando. Como tenía las gafas de sol que se me salía la patilla, entré a una óptica haber si me lo ajustaban, el hombre de la óptica, muy majete por cierto, me lo arregló y cuando le pregunto que le debo, (en España ni te cobran por eso), pago y me voy. Ya caminando por la calle, me pareció un poco caro lo que había pagado, me pongo a hacer cuentas y era casi un euro!, menuda timada! menudo desfalco a mi economía de subsistencia que tenía en Bolivia!, el óptico me vio española y me engañó!.

En lo alto de cerro

Cuando se metía el sol en la Paz, volvía a mi hotel donde me dejaron una estufa eléctrica porque por las noches la temperatura bajaba bastante y les dije que si no me ponían calefacción me iba a otro hotel, bueno, en definitiva, que la estufa se quemó, no sé porque, oí un chasquido y crac!.
Mi estancia en Bolivia fue acortada debido a una huelga de transportistas y por las protestas de campesinos que estaban boicoteando las carreteras. Tenía los días contados para volver a Lima pasando por Arequipa y coger mi avión, así que no quise arriesgarme y me fui un día antes de lo previsto, que luego gasté en las islitas del lago Titicaca.

Islas del lago Titicaca: Tikita y Copacabana, idílicas:
Compré un billete de bus desde La Paz a Arequipa supuestamente con sólo una parada en Puno.
Este viaje, en vez de volver por la misma frontera a Perú, lo iba a hacer por la otra frontera, es decir, lo que hice en los dos viajes de ida y vuelta a la Paz, fue en realidad dar la vuelta al lago Titicaca.
Comprando el billete, yo como obsesionada con el tema de la calefacción (Ya que había pasado frío a la venida), la chica me aseguro que los buses tenían calefacción y que eran súper cómodos…etc, bueno, cuando te engañan de esta manera lo único que puedes hacer es reírte, vivir la aventura, y cuando lo recuerdes volverte a reír, y ya está, eso es lo que hice yo.
Para empezar lo de que el bus sólo paraba en Puno era mentira, tuve que hacer varias escalas, en pueblecitos del Titicaca, ya aproveché y alargué mi estancia.
Cuando paraba en algún sitio me decían “fin de trayecto” y nadie se responsabilizaba por mi billete, tenía yo que buscarme la vida buscando las oficinas de mi compañía para que me diesen un nuevo tramo, por supuesto me negué a pagar nada extra, con el mismo billete llegué hasta Arequipa, pero me lo tuve que currar.
Este fue un viaje más que accidentado y en algún momento temí por mi vida, me paso de todo: carreteras cortadas, pedradas al autobús (nos tuvimos que tirar al suelo del bus), parados durante horas en la carretera por no poder pasar y con miedo a ser atracados durante la noche… había un montón de mochileros viajando en mi misma situación y todos querían llegar a sus destinos cuanto antes por miedo de quedarse atrapados por la huelga de transportistas.

Isla de Tikita en Bolivia y el lago Titicaca

En la isla de Tikita paramos porque  nos dicen que tenemos que coger un ferry al otro lado para proseguir el viaje en otro bus, el billete de ese ferry  debería estar incluido en el billete, pero no estaba incluido. Nos pilla a todos los mochileros por sorpresa y todos sin dinero boliviano porque íbamos a abandonar el país y nos lo habíamos gastado todo, se lo explicamos a los de la compañía, que por los billetes que llevábamos debería estar incluido, pero nada, o pagábamos o nos quedábamos allí. Menos mal que entre todos sacábamos los centimillos bolivianos que nos habíamos quedado de recuerdo y yo se lo tuve que pagar a una pareja de polacos, que me lo agradecieron en el alma y que me lo querían pagar de vuelta en otra moneda, pero no les dejé porque era muy poco.

El lago Titicaca es prácticamente un mar interior y el lago más alto navegable en el mundo. Es el centro de antiguas culturas andinas y está rodeado de altas montañas de la cordillera de los Andes.
La isla de Tikita no es turística, pero es muy mona también. La gente te mira como si fueses una extraterrestre, salen a verte adrede desde su casa y los vecinos se llaman unos a los otros para no perderse el espectáculo de turistas sueltos por las calles!

Lago Titicaca y los Andes al fondo
La isla de Copacabana en el lago Titicaca es algo más diferente, es muy turística y está preparada para tal fin, la tienen muy cuidadita. La gente está acostumbrada a ver turistas, pero siempre les llamas la atención.
Paseando por la isla destaca la iglesia de la virgen de Copacabana, data del año 1601 y tiene estilos barrocos y renacentistas. Detrás de la iglesia se encuentra el camarín de la Virgen  donde llegan peregrinos de toda Bolivia. En la isla de Copacabana vi una puestasde sol alucinate en el lago Titicaca, para mi de las mejores en mi vida.

Finalmente llegue a Arequipa  no sé ni cuantos días después desde que comencé esta viaje aventura.

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