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UNA ESCALA EN BRUSELAS

Siempre intento buscarle el lado positivo a las largas horas de espera en aeropuertos y cuando que se dan las condiciones idóneas aprovecho las escalas largas para salir del aeropuerto y darme una vuelta por la ciudad donde hago la parada. 
Al volver de la India, tenía una escala de unas 10 horas en Bruselas, así que no dudé en ningún momento en aprovecharla y pasear por la capital de Europa. 

Atomium en Bruselas

A la pregunta de si es rentable aprovechar una escala en Bruselas, yo diría que sí, ya que las comunicaciones entre el aeropuerto y el centro de la ciudad son muy buenas: habiendo trenes muy frecuentes y que llegan al centro de la ciudad en unos 15 min. La parte negativa es el coste de salir del aeropuerto de Bruselas, que ronda los 8 euros por trayecto.
Lo bueno también de hacer una escala en Bruselas, es que el centro de la ciudad está bastante concentrado y en varias horas se puede aprovechar para visitar la ciudad de un vistazo. 

Aterricé en Bruselas como a las 7 am y tenía hasta las 17h para volver al aeropuerto. Llegar a Bruselas desde la India fue un shock muy grande, y lo que más me sorprendió de este gran cambio fue lo silenciosos que rodaban los coches por la calles, a diferencia de las estruendosas calles en India.
Ya había estado dos veces anteriores en Bruselas, pero nunca había visitado el Atomium, así que en la estación central de trenes compré un ticket de metro para todo un día (rentable sólo si se van a hacer tres trayectos o más), y me dirigí hasta el Atomium. Por supuesto me reservo una visita más profunda para llevar a mi hijo a esta original estructura de hierro futurista.

Atomium en Bruselas

Después me dirigí al parque del cincuentenario, que conmemoró los 50 años de Bélgica como país. Este parque se encuentra bastante cercano al Parlamento Europeo, así que seguí mi visita en esa dirección. Ya había estado anteriormente en el Parlamento, pero en esta ocasión pude visitar otras salas de exposiciones abiertas al público nuevas que no conocía. 
La más representativa muestra a través de la historia a todos los países de la Unión antes y después de constituirse como Unión Europea. Realmente esta es una visita muy educativa para visitar con niños mayores, así que también me queda pendiente para cuando mi hijo pueda entenderlo.

Parlamento Europeo en Bruselas

Parque del Cincuentenario en Bruselas


Más tarde me dirigí al Palacio Real, sede de la monarquía belga  y un edificio tosco y no muy llamativo rodeado de extensos jardines.Pasé por el parque de Bruselas, antes de meterme en el casco viejo de la ciudad, lugar encantador repleto de pequeños y encantadores comercios por donde es una delicia perderse por sus calles, hasta que se llega a la Gran Plaza: una de las plazas más notables de Europa. 








La Gran Plaza de Bruselas

Por las callejas de detrás del Ayuntamiento se encuentra fácilmente la estatuilla del Meneken Pis, la figura más característica de la ciudad, la cual representa a un niño que supuestamente apagó el fin de un incendio que hubo en la ciudad gracias a su orina. La estatuilla sólo mide 50 cms y data del siglo XV. 

Meneken Pis Bruselas

Antes de volver al aeropuerto, también fui a visitar la catedral gótica de la ciudad, en la cual tuve el placer que encontrarme con una coral en pleno concierto.

Coral Catedral de Bruselas

Desde aquí volvería a Madrid, dando por concluido uno de mis grandes viajes: India con un pequeño paseo por la capital europea.