17 de enero de 2017

AL AIN, MERCADO DE CAMELLOS EN EMIRATOS ARABES

Llegamos a Al Ain en coche desde Abu Dhabi, disfrutando durante el viaje de un espectacular paisaje de dunas y palmeras. El motivo principal de nuestra visita a Al Ain es su mercado de camellos, aunque no era ese nuestro único objetivo, ya que también queríamos conocer una ciudad del desierto más auténtica emiratí y por supuesto que Al Ain cumplió este objetivo. Además, íbamos a pasar aquí la noche de Reyes magos rodeados del ambiente ideal: un oasis en medio del desierto con camellos.


Al Ain es una ciudad que se encuentra muy extendida y para moverse hace falta vehículo. Aquí no hay rascacielos y como mucho sus construcciones se elevan a tres plantas. En la ciudad se vive un
carácter árabe más tradicional que en las grandes ciudades, (Es lugar de poca inmigración), aunque no es una ciudad arquitectónicamente típica árabe, sino más bien de corte americano.

Lo primero que visitamos fue el mercado de camellos, que por cierto nos costó un montón hasta que dimos con él. Parece ser que se ha cambiado de ubicación recientemente, y el GPS nos señalaba la antigua ubicación. Cuando preguntábamos por él a los lugareños, éstos no nos entendían y pensaban que estábamos buscando un mercado para comprar carne…




En la actualidad el mercado de camellos se encuentra a las afueras de la ciudad de Al Ain y es lo más parecido a cualquier mercado central de cualquier ciudad, pero que expone y vende animales vivos y no solo camellos. 
Se puede visitar gratuitamente, pero hay que tener en cuenta, o tener cuidado con los oportunistas… ya que en cuanto entramos nos comienzan a ofrecer la posibilidad de ir a visitar un camello recién nacido y sacarle fotos…nos huele mal y nos negamos, queremos hacer la visita por nuestra cuenta.



El mercado es enorme e impresiona la cantidad de camellos que tiene: de todo tipo, edad y varias razas, además de camellos también se venden otros animales domésticos como gallinas, ovejas, cabras y otros animales.
Nos hartamos de ver tantos camellos, oírlos como berreaban, y por supuesto mi niño disfrutó un montón y fue una oportunidad única de ver tantos camellos juntos.

La ciudad de Al Ain aparte de este mercado de camellos de los más importantes del país, tiene algunas otras atracciones para visitar; entre ellas dos fortalezas: el fuerte Al Jahili, una construcción peculiar, ya que por los materiales con los que está construido esta fortificación se me parece más a un gran castillo de arena gigante hecha por niños que realmente una construcción civil de finales del XIX.  Sólo lo vimos por fuera porque cuando llegamos ya habían cerrado.


Fuerte Al Jahili en Al Ain

La otra fortaleza que tiene la ciudad es el museo-palacio de Al Ain, en la que sí que entramos y pudimos pasear por sus salas (privadas y comunes) arabescamente decoradas. Ambas fortalezas de la ciudad fueron residencias oficiales del Sultan y fundador de los Emiratos Árabes: Sheikh Zayed, que además es originariamente  de esta ciudad del desierto.

Museo Palacio de Al Ain

Otro de los lugares más importantes de la ciudad es su gran “oasis”; un gran parque de palmeras en medio de la ciudad donde estuvimos paseando parte de la tarde. Un lugar tranquilo y fresquito donde apenas había gente.

Oasis de Al Ain

Cuando volvimos al hotel, mi hijo haría su actividad correspondiente sobre el desierto en el dossier de viaje por Emiratos y Omán, para que mientras viaja, aprende. 
Y por supuesto, esa noche nuestro hotel fue la primera parada que harían los Reyes Magos. 

Desde Al Ain al día siguiente nos dirigimos en coche al Emirato de Al Sharja.

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