Ir al contenido principal

VATICANO Y ROMA EN TRES DIAS

FECHAS DE VIAJE: Marzo de 2010.
COMO LLEGÉ: En avión con Ryanair desde Madrid a Roma. 45 euros el billete de avión ida y vuelta.
CON QUIEN VIAJÉ: Con mi marido.
METEOROLOGÉA: Buena temperatura, casi primaverilla.
SITIOS VISITADOS: Roma y Vaticano.
EN QUE SITIOS ME HE QUEDADO:
En el hostel Girasole En Roma, un hostel llevado por tres hermanos iraníes muy simpáticos. Está cerca de la estación de tren de Termini. Unos cuarenta euros la habitación doble con baño compartido y muy básico, pero limpio. Recomendable a mochileros.

Vista de Roma-Vaticano al atardecer

Después de haber viajado por medio mundo,  la gente y yo misma me hacia la siguiente pregunta: ¿Porqué no había viajado antes a Italia? la respuesta es simple: por pereza. No había viajado antes a Italia porque estos destinos tan masificados de turistas me dan pereza visitarlos. Son destinos en los que en las ciudades hay mucho que ver y siempre están llenos de turistas, pese a todo soy consciente que son ciudades muy valiosas y que una viajera como yo tiene que visitarlas tarde o temprano, así que este es mi relato de mi viaje a Roma y Vaticano en tres días:

Llegamos al hostel que está en la zona de Termini (estación central). Es un barrio multicultural lleno de restaurantes y comercios de todo el mundo, en su mayoría kebabs y comida africana.
Me impresionó mucho que a los alrededores de la estación de Termini, cuando cae la noche, se llena de negritos y transeúntes sin techo que duermen allí fuera en plena calle, pero no son ni cuatro ni cinco, eran decenas y decenas de personas. Cada noche, cuando volvíamos al hostel los veíamos ahí tirados preparando su cama. Me dio mucha pena.

Una de las cosas que más llama la atención de la ciudad es que está un poco sucia y dejada. Da la impresión que parte de su dejadez y suciedad es porque saben que no necesitan venderla, ya que siempre tiene y va a tener turistas.

Rio y sus alrededores
Empezamos nuestro recorrido por la Roma antigua. Cuando llegamos al Coliseo había una cola demasiado larga, pero iba rápido. El Coliseo me impresionó, es grandísimo, sólo de pensar que cabían más de setenta mil espectadores!... La verdad no había estado en un lugar así antes, sólo en teatros romanos. Pensando un poco en su historia me daba pena pensar la de personas que habrían perdido la vida allí mismo..

Justo a la salida del Coliseo se encuentra el Arco de Constantino, estuvimos allí un rato con la cámara y el trípode buscando la foto perfecta en la que saliésemos nosotros junto con estas dos obras históricas detrás (por supuesto lo conseguimos).

Después fuimos al foro romano, lo que era realmente la Roma antigua. El foro está lleno de ruinas de los edificios públicos más importantes que tenía la ciudad que fueron templos, iglesias y edificios de gobierno.

Arco de Constantino y Coliseo Romano

Roma antigua
También hay una zona de paseos y plazas públicas que eran los lugares de encuentro de la ciudadanía. Pasear por allí e imaginarse como seria la vida en aquella época, no tiene precio.
Desde allí también se visita el Monte Palatino, donde se ubicaban las residencias de la alta sociedad de la época romana y allí están los restos de palacios y grandes residencias.

Ruinas de la Roma antigua
Después de pasar toda la gran parte del día en la Roma antigua nos fuimos hacia la Roma más moderna para visitar el parlamento, un edificio precioso que me gustó mucho. Seguimos después por esa zona centrica visitando más edificios históricosLa mayoría de los edificios de la ciudad tienen un poco mezcla de estilos por pertenecer a diferentes fases en la evolución tan variada que tuvo la ciudad.

Dentro de los pocos restos que quedan en Roma de la época medieval destaca el castillo de San Ángelo. Es un castillo muy peculiar, de los pocos que hay redondos en el mundo (entre ellos el de Palma de Mallorca). Visto desde lejos su arquitectura me recordaba a un barco. En realidad fue construido con la idea de ser un mausoleo y después se utilizó para diferentes objetivos. Sólo lo vimos por fuera, no entramos dentro.

Castillo San Angelo
El puente que cruza el rio lleva el mismo nombre que el castillo. Las vistas del rio y del castillo son hermosas para hacer fotos, pero no para pasear ya que la zona esta descuidada y sucia.

Nuestras siguientes jornadas serian un recorrido básico turístico dentro ya de lo que es la ciudad de Roma. Lo que más me gustó fueron sus preciosas plazas, en las que en su mayoría abundan el estilo barroco y que albergan grandes tesoros arquitectónicos como la plaza del Panteón de Agripa. Alucinante también entrar en la plaza Navona y observar sus dos fuentes barrocas, en especial la Fuente de los Cuatro Ríos de Bernini que tanto habré estudiado en arte. Ambas fuentes son un deleite para la vista de los amantes del arte. Creo que de todas las plazas de Roma, esta es mi preferida.

Fuente de los cuatro rios
La mítica plaza de la Fontana di Trevi es también muy bonita, pero está siempre tan llena de gente que es desbordante. No me gustó estar allí por eso. Para sacar la foto, hay que esperar la cola y siempre te sale en la foto una multitud de gente pegada a ti. Da igual a la hora que vayas, ya que lo intentamos en varias ocasiones en horarios diferentes y siempre está desbordada de gente.
La visita a la plaza de España me gustó más por las vistas desde la parte alta que por otra cosa, aunque la escalinata que tiene también merece una mención.

Plaza de España en Roma
Pero si hay algo que realmente me impresionó de Roma fueron las iglesias por dentro, en especial la Catedral de Roma que por dentro es impresionantemente bonita, así también como la iglesia de Santa María la Mayor entre otras. Estas iglesias reflejan el culmen del arte católico en su máxima expresión.
Definitivamente, después de pensar mucho en qué grado me había gustado la ciudad, llego a la conclusión de que la ciudad tiene sitios y monumentos históricos de incalculable valor que son preciosos y ricos en historia para visitar con tranquilidad, pero en sí la ciudad no la considero bonita. Se disfruta cuando llegas al sitio en cuestión y disfrutas de ese patrimonio de la humanidad, pero no se disfruta en sí paseando por toda la ciudad.


Catedral por dentro


Plaza del Popolo en Roma
Realmente, como sólo teníamos tres días para ver la ciudad no pudimos salirnos mucho del circuito turístico, aunque seguro que hubiese sido muy interesante. Eso lo dejo pendiente para un próximo viaje a la ciudad.

Vaticano, la plaza perfecta:
El vaticano es uno de los micro estados europeos que no tiene más de 1 km cuadrado de superficie. Sin embargo es suficiente para albergar la sede de la iglesia católica en el mundo.
La visita a la ciudad del Vaticano puede durar un día entero o más si se quiere, nosotros lo dedicamos todo un día. La zona de Vaticano está mucho más cuidada y limpia que el resto de la ciudad de Roma.

Vista de la pequeña ciudad de Vaticano
Una de las cosas que más deseaba como viajera era ver con mis propios ojos la plaza de Vaticano que tanto la habré visto en la tele, fotos y estudiado en arte. Desde luego estar allí fue un placer para la vista y para todos los sentidos. A la plaza del Vaticano la llamo "la plaza perfecta" porque así estudiábamos en arte la obra arquitectónica de Bernini en el instituto, como un ejemplo de arte arquitectónico perfecto. 
La basílica por fuera es muy bonita, merece la pena verla detenidamente e ir entendiendo el significado de cada grabado y estatuas que la adornan.


Fachada Basilica Vaticano
Para entrar a la Basílica vaticana tuvimos que esperar una fila larga de gente, pero la cola iba rápido. La basílica por dentro, pues es lo mejor que he visto en mi vida en cuanto a iglesias por dentro, no tiene comparación a ninguna otra. Es grandísima (El aforo de personas dentro de la basílica es de unas cincuenta mil). Dentro alberga más de cuatrocientas estatuas (aunque a simple vista no se noten), quinientas columnas y cincuenta altares. El altar principal (o altar Papal) es precioso, está hecho en su mayoría de oro. 
Según se entra a la derecha se encuentra la estatua de la Piedad de Miguel Ángel, expuesta detrás de un amplio cristal. La estatua es hermosa de ver por todos sus detalles tan logrados.


Iglesia de Vaticano por dentro

La Piedad de Miguel Angel en el Vaticano
Una vez vista la Basílica por dentro y por fuera, ahora tocaban más detalles, como subir hasta su cúpula. Por supuesto esto también lo hicimos detrás de masas de gente y después de esperar largas colas. Subir hasta la cúpula no es tan fácil, hay unas escaleras en espiral que se van estrechando de la misma forma que la cúpula y es un poco agobiante. Las vistas desde arriba valen mucho la pena para hacerse una idea de lo que abarca del pequeño estado del Vaticano, ya que lo demás es todo Roma. Las vistas desde arriba de la plaza del Vaticano son alucinantes, desde donde se puede observar desde arriba una vez más su perfección arquitectónica.


Vista de la plaza de Vaticano desde la cupula de San Pedro
Paseando por allí llaman mucho la atención los guardias del Vaticano. En realidad son peculiares, no sólo por la forma en la que visten, sino porque todos provienen de Suiza y tienen que ser familia de unos antepasados concretos para poder llegar a ser guardias del Vaticano.

Después de esta visita fuimos a los museos vaticanos que fue un repaso total a mis clases de arte ya que allí estaban la mayoría de obras que estudié. Los museos son bastante grandes y verlos con detenimiento puede llevar muchas horas. Los museos se dividen en varias secciones: antigüedades griegas y romanas, arte etrusco… pero lo más llamativo son los mayores testimonios de la gran civilización renacentista, como la sección de Raffaelo y cómo no, la maravillosa capilla Sixtina con el juicio final de Miguel Ángel. 


Techo capilla Sixtina
Dentro de la Capilla Sixtina había mucha gente, pero se podía andar. Un hombre cada dos por tres mandaba callarse a la gente, porque había murmullo constante dentro de la capilla.

Una cosa para recordar de la ciudad del Vaticano: la heladería que estaba casi enfrente de la entrada de los museos vaticanos donde vendían unos helados buenísimos... En esta heladería había colas kilométricas, pero servían helados artesanales mastodónticos a precios baratísimos!!


Coste total del viaje por persona tres días y medio: 200 euros.


Comentarios

  1. Me ha gustado como cuentas tu viaje.
    He estado en Roma en dos ocasiones:
    1990. Aprovechando un curso, en total 1 mes y medio. Detrás de cada esquina hay un monumento. Cuanto más paseas por las calles, más descubres la ciudad.
    Volví en el año 2009. Habían pasado 19 años y fue como si se hubiese detenido el tiempo, todo estaba igual. En esta segunda estancia en Roma, aproveché para saborear más la ciudad, sin prisas, con más calma en las salidas, los mismos monumentos, la misma ciudad descuidada, el mismo desorden, el tráfico loco, la eterna Roma, El Coliseo, El Foro Romano y el Palatino, Foros imperiales y el Mercado de Trajano, Santa María Mayor y las innumerables iglesias, las catacumbas, la Boca de la Veritá, las Termas de Caracalla, el Castillo de Sant´Angelo, La Fontana di Trevi, Piazza Navona, Galería Borghese, El Panteon, Piazza di Spagna, El trastevere, Piazza del Popolo, Piazza Venecia, etc.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Manuel! las ciudades históricas europeas tienen fama de que no cambian..y puedes llevar una guía de 20 años atrás que siempre serán lo mismo. En este caso el que habías cambiado eras tu con casi 20 años de diferencia. yo volveré a Roma (espero no esperar tanto como 20 años)...pero pasará un tiempo que vuelva, probablemente con mi hijo, un saludo!!

      Eliminar
  2. Hola! Una consulta... La norma del largo del shorts y las mangas es sólo para el vaticano o aplica para todas los edificios religiosos? Gracias

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Angel, entiendo que es para cualquier edificio religioso, un saludo!

      Eliminar

Publicar un comentario