15 de febrero de 2016

SIRACUSA: CIUDAD VIEJA Y PARQUE ARQUEOLOGICO

Llegamos a Siracusa desde Taormina en coche de alquiler. Siracusa cuenta con uno de los patrimonios arqueológicos más ricos de Sicilia, manifestándose  en su ciudad vieja y en su parque arqueológico.


Dedicamos dos días completos para visitar la ciudad: empleamos un día para visitar la isla de Ortigia (la ciudad vieja) y otro día completo para el parque arqueológico; no visitamos nada más. También empleamos parte del tiempo en parques y en pequeñas playas para que el niño jugase.

Cuando se viaja en coche, lo mejor es reservar un
hotel con parking fuera de la ciudad vieja y recorrer la ciudad a pie, que es como lo hicimos nosotros.

Siracusa fue uno de los primeros asentamientos dentro de la gran colonia griega de Sicilia, y una de las ciudades más prosperas de la gran potencia griega. Después la ciudad fue repoblada por el resto de pobladores que tuvo la isla: romanos, árabes, bizantinos…etc.

Anfiteatro romano en Siracusa

La ciudad vieja conforma una pequeña isla denominada Ortigia. Esta isla fue fundada por los corintios, aunque poco queda ya de aquellos primeros asentamientos, siendo en la actualidad una ciudad predominantemente barroca. La península de Ortigia me recordó a la península –fortaleza de la Valletta en Malta (de hecho ambas islas son muy parecidas arquitectónicamente hablando).

Siracusa, Sicilia

Las ruinas del templo de Apolo son el testigo más antiguo que queda de esta pequeña isla. Estas vetustas ruinas  nos dan la bienvenida, ya que se sitúan justo a la entrada de la ciudad vieja.
En general las calles de la ciudad vieja son cómodas y están bien asfaltadas para rodar bien el cochecito del niño.

Ruinas templo Apolo

La ciudad vieja conforma un dibujo de patios, callejuelas y plazoletas escondidas, que destacan todo su esplendor en su paseo marítimo, mostrando una sucesión de bonitas fachadas y balcones esculpidos. En la puesta de sol esta estampa es espectacular.
El famoso matemático-ingeniero Arquímedes,  era originario de esta ciudad que le rinde homenaje con una bonita plaza. 

Paseo maritimo en Siracua

La plaza del Duomo está encabezada por la catedral barroca donde en su interior atestigua el paso de los años a través de un crisol increíble de estilos que le confieren una originalidad única. La catedral se encuentra construida sobre las ruinas de un antiguo templo dórico griego, en honor a la diosa Atenea, y se distinguen las impresionantes columnas incrustadas en la pared las cuales aprovecharon a la perfección. 

Columnas dóricas en catedral de Siracusa

La catedral no es que sea espectacular en su interior, pero sí que han sabido sacarle mucho partido. También tiene rasgos bizantinos y llegó a ser hasta mezquita.
En la misma plaza del Duomo se encuentra la iglesia de Santa Lucia en la cual se puede contemplar un par de pinturas del artista Caravaggio

catedral Siracusa

Al lado del paseo marítimo, se encuentra la fuente de Aretusa, una fuente que me costó encontrar porque me imaginaba que era eso: una fuente… pero en realidad es un pequeño estanque de agua dulce a pocos metros del mar, (algo que geológicamente es muy apreciado)…la tenía justo delante de mis ojos, mientras yo buscaba una típica fuente barroca…. 
En la punta de esta pequeña isla de Ortigia se encuentra el castillo, una fortaleza militar griega.


Fortaleza militar en Siracusa

Terminamos la tarde disfrutando de la típica estampa de la puesta de sol en un calita del paseo marítimo, mientras el niño disfrutaba tirando piedras al agua.

El día siguiente lo dedicaríamos a visitar el parque arqueológico. En su mayoría todo el parque tiene pasarelas de madera en las que se puede rodar el cochecito del niño, pero para profundizar en los detalles, hay que dejarlo aparcado en varias ocasiones.

Teatro griego en Siracusa

El parque arqueológico tiene como tres áreas diferenciadas: la parte más de construcción civil, otra de canteras y una necrópolis. 
Entre las ruinas que podemos apreciar en la parte civil de esta ciudad se encuentran: el teatro griego más grande de Sicilia; griego griego de verdad: abierto sin muros. 
Un anfiteatro romano que presume de ser uno de los más grandes de Italia, y el  altar de Hieron, donde los romanos sacrificaban bueyes en honor a Zeus, (De éste último  solo permanece la base).


Altar de Hieron en Siracusa

Mientras paseábamos por estas ruinas y para que el niño no se aburriese, le iba contando historias mitológicas de griegos y romanos. Pero mi niño estaba deseando llegar a esa oreja gigante que le había prometido que íbamos a visitar…y la expectación era máxima.

La zona de las latomias o canteras de piedra, era donde los esclavos trabajaban picando la piedra que se usaría después para las grandes construcciones. Entre ellas se encuentra la famosa “oreja de Dionisio” una gran cueva con forma de oreja con una gran acústica de tal forma que Dionisio, un tirano de Siracusa, podía escuchar a la perfección todo lo que hablaban los prisioneros en su interior.
A mi hijo le encantó la experiencia de entrar en una oreja gigante y hacer ecos, por dentro no hay nada y todo está oscuro.

La oreja de Dionisio en Siracua

En la gran necrópolis del parque arqueológico se encuentra la supuesta  tumba de Arquímedes. Para llegar a esta necrópolis hay que bordear el parque sin muchas señales y solo vimos una parte de la necrópolis, ya que no encontrábamos ninguna pista de la tumba del matemático y era incomodo rodar por allí el cochecito del niño.
Empleamos toda una mañana para visitar el parque arqueológico y por la tarde estuvimos en un parque de la ciudad.

Desde aquí al día siguiente viajaríamos en coche a la ciudad de Agrigento, parando primero en la ciudad barroca de Modica.

5 comentarios:

  1. Ya te faltan menos sitios por visitar. Me gustaría estar en todos los sitios donde has estado.

    ResponderEliminar
  2. Es una pasada ver como se han conservado todos los restos .Me gustaría visitar el país.

    ResponderEliminar